martes, 3 de noviembre de 2009

Mejor segundo que primero


Permítanme una pregunta: ¿prefieren ser primeros o segundos?
Tic, tac, tic, tac.
¿Lo han decidido ya? En caso de que hayan elegido ser segundos, quizás ustedes estén aspirando a ser el alto representante de la Unión Europea. En mi modesta opinión, son ustedes muy listos.
Me explico. Tras años de dimes y diretes, el próximo 1 de diciembre entrará en vigor el nuevo Tratado de Lisboa (aquel refrito de la Constitución Europea que barrancó años atrás). Un documento que introduce numerosas modificaciones y nuevos cargos. Los dos más importantes son el de presidente del Consejo y el de alto representante.
Para el primero, sonaba desde hace meses la candidatura de Tony Blair, el ex primer ministro británico, aficionado a ocupar cargos de relumbrón, si bien su estrella se ha difuminado en su actual ocupación en Oriente Medio (cierto es que no se pueden pedir milagros).
Afortunadamente, en los últimos días, su candidatura ha perdido fuelle. Digo afortunadamente porque sería contradictorio que el máximo dirigente de la UE procediera de un país euroescéptico que ni siquiera comparte la moneda común y que, para colmo, sembró la discordia en el continente (no fue el único) con su apoyo a la guerra de Irak.
El caso es que los socialistas europeos, los que deberían ser sus máximos valedores, le echaron un jarro de agua fría al anunciar su intención de colocar a un socialista como alto representante. Una decisión muy acertada ya que, aunque nominalmente, el presidente del Consejo está por encima, lo cierto es que el alto representante (vicepresidente a su vez), contará con un presupuesto y un amplio equipo tras él. Todo lo contrario que la figura, más decorativa que ejecutiva (al menos hasta que se demuestre lo contrario) del presidente.
Eso sí, según apuntan las informaciones, los británicos no se han cruzado de brazos y jugarán con la negativa recibida a su caballo ganador. Y es que, Gordon Brown, actual primero ministro y sucesor de Blair, les dirá que ya que no habéis aceptado a nuestro Tony, dejad que David Miliband (foto) ocupe la vicepresidencia. Así, todos contentos ya que el grupo popular tendría al jefe y los socialistas al segundo, un segundo con más poderes que su superior.

PD: El 1 de diciembre, como decía entra en vigor el Tratado de Lisboa, pero lo cierto es que desde mi punto de vista, dicho acuerdo, ha perdido credibilidad después de las mil y una concesiones para que todos lo aprobasen. Así, por ejemplo, Irlanda obtuvo mejoras puntuales para forzar el sí en el reciente referéndum mientras que en Reino Unido, Polonia y República Checa no entrara en vigor la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE. Todo con tal de que el texto saliera adelante. La pregunta es: ¿el fin justifica los medios en este caso? Y sobre todo, cómo vendemos luego a la sociedad que se crea el proyecto de Unión Europea, si es más bien un mecano construido a gusto del consumidor

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