sábado, 24 de octubre de 2009

Ha nacido una estrella


Disculpen si mi memoria me falla que no sería la primera vez, pero lo vivido ayer viernes en el polideportivo San José no se recuerda desde tiempos de Roberto Bustamante.
Para los que no estuvieron allí, resumo brevemente. Tras un partidazo (28 puntos con 12 de 20 en tiros de dos; 17 rebotes de los que 11 fueron en el aro visitante, una recuperación y cinco faltas recibidas en poco más de 24 minutos), Justin Aronel Howard cometió su quinta falta personal. Inmediatamente y antes de que el nuevo pívot del Rayet Guadalajara se dirigiera al banco, sus compañeros se acercaron a felicitarle mientras todo (repito, todo) el San José le dedicaba una cerradísima y larguísima ovación.
El center morado fue la estrella más brillante de un equipo que, para que negarlo, me sorprendió gratamente (102-76). Y es que tras tantos años sufriendo la misma historia (temporadas regulares, más o menos buenas y batacazo en el momento culminante), el curso pasado se tocó fondo, vagando por los campos de la LEB Bronce (un martirio para cualquier espectador por mucho que me vendieran la moto de la gran calidad de sus jugadores). Con ese panorama y la reestructuración del baloncesto nacional (sin comerlo ni beberlo, nos volvemos a ver las caras casi todos los del año pasado, pero ahora en LEB Plata), la noche no prometía. Pero me equivoque y el Club Baloncesto Guadalajara (que Rayet ya se ha apuntado al carro de José María Barreda y Antonio Román, jerifaltes de la Comunidad y el Ayuntamiento, y piensa más en el balonmano) brindó una noche satisfactoria con algunas canastas imposibles.
Eso sí, aviso a navegantes, que enfrente se hallaba un equipo con pedigrí (campeón el pasado ejercicio y por tanto uno de los pocos que se ganó el derecho a jugar en LEB Plata en la pista y no en los despachos), pero que defraudó en ataque y en defensa. De hecho, de los cuatro partidos disputados hasta la fecha, sólo ganó uno y encajó 92 (en el debut –su única victoria- y también en la segunda jornada), 78 y 102 puntos respectivamente.
Así pues, no hacerse ilusiones demasiado pronto que esto acaba de empezar y, me temo que será aún más largo que en épocas pasadas porque el rollo este de jugar una primera fase y luego otra liguilla para alargar la temporada a falta de más equipos me parece una cutrez.
Una de las muchas del mundo del deporte. Sin embargo, que bonito es y que momentos mágicos nos brinda.

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