martes, 6 de julio de 2010

Una ristra de éxitos (apertura, gracias)


Dentro de unas horas, podemos ahondar todavía más en la historia. Sí, han acertado, hablo del España-Alemania del Mundial de fútbol. Por primera vez, nuestra selección jugará por un puesto en la gran final. Un éxito que se suma a muchos otros en nuestro deporte en el pasado más reciente.
La pregunta es: ¿existe algún motivo concreto que explique esta revolución? Según Simon Kuper y Stefan Szymanski; sí y se puede resumir en un concepto: apertura. Apertura al mundo. Y es que, según defienden estos autores en ‘El fútbol es así (Soccernomics)’, las estadísticas demuestran que la integración en el mundo occidental, con destacada mención a la Unión Europea, han empujado a los nuestros al estrellato.
Lógicamente, los datos que muestran hacen mención al deporte rey aunque considero que son extrapolables a muchas otras citas. No obstante, al contar sólo con estos datos, yo también me limitaré al mundo del balompié.
Así, ya en las primeras páginas, los autores presentan un cuadro en el que se muestra la evolución de nuestra selección durante sus respectivos encuentros internacionales separados en décadas.
Así, durante la década de 1920, el porcentaje de victorias de los nuestros (considerando que los escritores contabilizan el empate como media victoria y media derrota) fue de un 78%. Ya en los años 30, el porcentaje menguó al 62%.
Con el franquismo, las cifras fueron 58%, 60%, 50% y 64% durante los 40, 50, 60 y 70 respectivamente.
Sin franquismo, pero aún fuera de la UE, en la década de los 80, el dato relativo de victorias se mantuvo en un paupérrimo 61%. Sin embargo, a partir de ese instante, los datos son elocuentes. 71% durante los 90 y 81% en la década recién concluida.
Lejos de conformarse con ello, los autores establecen otro análisis interesante. Atendiendo a la experiencia internacional, la población y la renta per cápita de las diferentes naciones de 1980 a 2001; Kuper y Szymanski señalan que España suma 0,59 goles adicionales por encima de las expectativas.
Dato sólo superado por Brasil (0,67), y por encima de Francia (0,35), Alemania Occidental (0,28), Inglaterra (0,21) o Italia (0,20). De hecho, respecto a los transalpinos y atendiendo a las variantes anteriormente citadas (población, PIB, etc); los autores inciden en que los duelos contra Italia deberían haber deparado una diferencia de goles de +2 para los azurros, mientras que la realidad de los cuatro partidos en ese periodo señala un +0.
Lógicamente, nada de todo esto influye en que el lanzamiento de Villa de en los dos palos antes de entrar o que Casillas detenga un penalti. Pero, sin duda, a largo plazo, la apertura y todo lo que ha traído ha supuesto una mejoría notabilísima.
De aquellos polvos (abrirnos al mundo), vienen estos lodos (éxitos internacionales).

PD: Aunque todavía me queda mucho por leer, los autores del libro apuntan una serie de consejos para los clubes a la hora de moverse en el mercado de traspasos; como no permitir que un nuevo entrenador malgaste el dinero en fichajes, que ignores a las estrellas de los Mundiales/Eurocopas recientes; que los jugadores maduros están sobrevalorados o que los ojeadores los prefiere rubios por lo que hay que identificar y descartar los “prejuicios basados en la vista”. Ya les seguiré contando. Ojalá que con España en la final.

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